VIII Sesión Martes Solidarios

martes 5mayo

Buenas tardes lectores y lectoras, el Martes pasado 5 de Mayo tuvimos otra nueva Sesión de Martes Solidario en la Escuela de Ingeniería y Diseño Industrial donde tuvimos la suerte de contar con la colaboración como ponente de Álvaro Hernán-Montoya Ramírez Ingeniero Agrónomo y experto en la gestión del medio ambiente y recursos naturales. El tema de la ponencia fue agua y su relación con la pobreza en diferentes medios rurales el Colombia con algunas experiencias muy relevantes.

 El título de la ponencia “Evaluaciones socioeconómica en agua y saneamiento: valoración de beneficios y análisis del impacto sobre la pobreza”, cuyo objetivo era

abordar el vínculo entre la pobreza rural e hídrica en Colombia con la visión de obtener las nociones básicas sobre las consecuencias de la pobreza hídrica.

 Como bien sabemos el acceso limitado a un recurso básico como el agua provoca como consecuencia la privación de numerosas libertades fundamentales básicas como la educación, control en los recursos… y generando muchas otras carencias y problemáticas como la violencia, disputas, crimen o falta de libertad política y de expresión. Otro factor tremendamente importante asociado a la falta de agua es el sexismo y la violencia de género provocando una retroalimentación del mismo a largo plazo si la falta de agua y saneamiento se prolonga en el tiempo.

 En estos último años se está haciendo un gran esfuerzo para fomentar soluciones para los objetivos del milenio siendo estos verdaderos problemas para la humanidad pese a que se intenten solucionar sus efectos siendo mucho más efectivo solucionar las verdaderas causas de estos problemas. Pese a ello muchos apuestan en mayor o menor medida en estos objetivos como la Declaración de Dublín 1992 participando 145 países de todo el mundo teniendo como requisito básico generar agua para países en desarrollo con una calidad y precio asequibles según la zona.

 Pasando ya a la ocupación de la ponencia de Álvaro y centrándonos en Colombia comenzaremos por la problemática de aquella zona donde en muchos lugares hay dificultad para el acceso al agua de manera doméstica, contaminación por falta de saneamiento por la insuficiencia de estructuras necesarias, sin embargo, en muchos lugares son tales las problemáticas y la falta de derechos fundamentales que aparece un nuevo concepto, “Necesidades Básicas Insatisfechas” como la falta de vivienda adecuada, hogares con necesidades económicas, hogares con infantes en edades escolares…etc. Estas necesidades comunes en muchos lugares donde tienen algunas de estas o más necesidades provocan la miseria. Como nos explicó Álvaro al juntar dos o más de estas necesidades tan básicas aparece otro nuevo concepto, la miseria.

 Para intervenir esta problemática se encontraron maneras simples de acceso al agua sin necesidad de grandes infraestructuras o logística sofisticada. Se construyeron, rehabilitaron y dotaron agua a dos zonas una rural y otra semirural, se construyó saneamiento básico con letrinas familiares y escolares y para la seguridad alimentaria se construyeron comedores escolares y varias granjas comunitarias. En total se gastaron 320.800 euros gracias a AECID y a Acción Contra El Hambre en 2004.

 Al terminar el proyecto se buscó el impacto y la eficacia generada, si disminuyeron los índices de pobreza y si el proyecto fue realmente rentable. Además se recopiló y redactó mucha información interesándose en el lugar y preguntando y hablando con la gente de que allí vivía.

Hernan-Montoya 1

Este indicador está sujeto a numerosos factores y estos a su vez dependen de las condiciones y circunstancias de vida de la población y también muy importante dependiendo del peso en cada país. Por ejemplo España no es rica en agua pero su gran desarrollo y economía hacen una IPA igual a la de Colombia con menos factores socioeconómicos pero sin embargo muchísima mejor capacidad y acceso al agua.

Gran parte de la información recopilada para este indicador está obtenida a través de unos criterios de ponderación que siguen un proceso de recogida analítico y jerárquico ayudando a tomar decisiones sobre el criterio a escoger. Estos criterios son los siguientes:

Hernan-Montoya 2

Estos criterios tienen tres fases de recopilación de información: Un primer nivel donde se busca el objetivo a cumplir, un segundo nivel de componentes como recursos, acceso, capacidad…y finalmente un tercer nivel con el resto de variables generalmente condiciones y circunstancias de la zona geográfica y social en concreto de Colombia donde el conflicto interno generó grandes desplazamientos poblacionales toda la información que se tomo fueros muestras poblacionales rurales y semirurales con muestreo aleatorio, estratificado y desproporcionado .

Las consecuencias o impactos del proyecto en Colombia una vez finalizado fueron numerosos según nos contaba Álvaro. Primero desde el punto de vista de los costes puesto que el proyecto hay que representarlo de alguna manera monetaria y contrastar la rentabilidad generada a través de un indicador económico básico como el VAN donde VAN>0. Si comparamos los costes con indicadores económicos internacionales básicos en cooperación internacional el proyecto sale algo más caro.

La discusión de resultados del proyecto nos hace ver las consecuencias del mismo. En general hubo una amplia reducción de la pobreza según la zona como en las zonas urbanas, en cambio en las semiurbanas, sí que se produjeron grandes cambios. Esto nos hace ver que el proyecto pese haber acabado se quedó corto dejando a parte de la población fuera de las prestaciones mínimas sobre todo en el medio rural. Este cambio en el servicio de agua y saneamiento provoco un amplio desarrollo de la zona aumentando el precio de la vivienda, mejoras en salubridad y crecimiento económico generando uno de los objetivos principales, el desarrollo humano sostenible.

Otra manera de discutir los beneficios de los proyectos es la autocrítica. Este concepto tan poco usado por el ser humano nos puede hacer ver muchos errores con los que mejorar en un futuro. Como se ha visto anteriormente la sociedad (una parte mas que otra) en general mejoró su calidad de vida pero el proyecto se quedó corto y económicamente fue caro por lo que ¿es justificable el proyecto? ¿podemos valorar de igual manera el coste monetario al coste humano? ¿Cómo podemos medir estas cosas para poder compararlas?

Estas preguntas, complejas pero con solución pueden resolverse si de verdad el ser humano pone empeño en ello y no usa el valor monetario como arma para obtener más derechos que el resto de seres humanos.

Finalmente para terminar Álvaro quiso sembrar en nosotros el gusanillo de la curiosidad hablándonos del “Proyecto Esfera” iniciativa lanzada en 1997 por un grupo de organizaciones humanitarias con el objetivo de establecer una serie de normas mínimas universales en las áreas más importantes de la ayuda humanitaria post-desastre

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